Los presidentes del Comité de Sanidad Acuícola del Estado de Sonora (COSAES) Reyes Eugenio Molina Moreno, de la Asociación de Acuicultores Privados de Sonora (AAPES) Samuel Fraijo Flores y del Comité de Sistema Producto Camarón (CSPC), Jesús Guadalupe Iñiguez Espinoza, solicitaron el apoyo al Secretario de Agricultura del Estado, Héctor H. Ortiz Ciscomani para intervenir en la gestión tendiente a declarar zona de desastre por efectos de contingencia sanitaria debido a la presencia de la enfermedad de la "Mancha Blanca" (MB) en el camarón de cultivo a varios municipios del Estado.
Esta iniciativa es respaldada por FIRA, la Institución que a través de la Banca Comercial apoya decididamente el desarrollo de la actividad acuícola vía financiamientos que permiten invertir y operar a una buena parte de los productores sonorenses. Los tres líderes del sector acuícola signaron el documento en cuestión ante la presencia de los funcionarios de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, encabezados por el Ing. Antonio Godina González, Residente Estatal de FIRA en Sonora.
El documento de solicitud de zona de desastre ampara a los municipios de Huatabampo, Etchojoa, Benito Juárez, Cajeme, Bácum, San Ignacio Río Muerto, Guaymas, Empalme, Hermosillo, Navojoa, Pitiquito, Caborca, Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado, el cual de ser aceptado, repercutirá en la obtención de apoyos preferenciales a la camaronicultura para mitigar, contra-restar y prevenir los impactos de la MB en el camarón y que ello permita reactivar y apuntalar la economía regional, incrementando la competitividad de las granjas camaroneras de nuestro estado, así como a la industria relacionada con esta actividad.
La solicitud presentada por los dirigentes de organismos antes señalados ante el Titular de la Secretaría de Agricultura en Sonora, fue sustentada con antecedentes de la importancia que esta actividad tiene para nuestro Estado y por la situación que han venido pasando en los últimos años por la presencia y efectos nocivos de la EMB en el camarón de cultivo. Ello hace necesario el apoyo de las autoridades estatales, para que intercedan ante funcionarios del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y se emita la declaratoria de zona de desastre pretendida.
El Ing. Molina, al presentar dicha solicitud en compañía de los presidentes de los acuicultores privados y del Comité Sistema Producto Camarón, señaló que nuestra entidad tuvo un crecimiento importante en la actividad acuícola, al duplicar en solo seis años la superficie sembrada, pasando de 11 mil 375 hectáreas de espejo de agua en 2003 a 22 mil 037 en el 2009.
Lo anterior dijo el presidente del COSAES, tuvo una repercusión en la producción camaronícola que permitió a nuestra entidad pasar de 36 mil 247 toneladas en el 2003 a 81 mil 423 toneladas en el 2009, convirtiendo así a Sonora en el principal productor de camarón en México.
Se precisó en el documento señalado, que el impacto del valor de la producción representó un crecimiento en el período 2003-2009 de 139.3 a 313 millones de dólares anuales, esto sin dejar de mencionar el impulso a la generación de empleos que ha brindado la acuacultura a Sonora con la creación de 7 mil 865 empleos directos y 23 mil 595 indirectos.
Nuestra actividad, precisó el Presidente de COSAES, ha propiciado a la vez la creación y desarrollo de negocios en laboratorios de producción de post-larvas de camarón con 9.9 miles de millones de unidades por año. Asimismo las plantas productoras de alimentos balanceados suministran 162 mil toneladas anuales, mientras que las fábricas de hielo aportan anualmente un tonelaje similar. El valor de la infraestructura creada en esta red productiva es superior a los 1,000 millones de dólares.
Toda esta cadena de valor se ha puesto en riesgo dado que desde el ciclo 2010 se presentó la epizootia denominada "Síndrome de la Mancha Blanca" (conocida como WSSV por sus siglas en ingles; (white spot syndrome virus).
La problemática actual de nuestra industria ante la presencia de este virus ha provocado una drástica caída en la producción, pasando de 81 mil toneladas comercializadas en el 2009, con valor de 313 millones de dólares, a 40 mil 697 toneladas llevadas al mercado en el ciclo 2011 y con ello la afectación en el valor de la producción la cual representó ventas por 156.7 millones de dólares, lo que significó una pérdida económica de alrededor del 49.9 % en tan sólo dos años (2010-2011)
Fuente: Kiosco Mayor, 22 de Marzo de 2012
Añada su comentario: